jueves, 29 de enero de 2009

Documentos judiciales con datos protegidos acaban en un contenedor de Zaragoza

Según el periodico El Heraldo de Aragón, http://www.heraldo.es/ del martes, 27 de enero de 2009.

Sentencias de divorcio, con todo tipo de detalles sobre la guardia y custodia de los hijos; informes pormenorizados de las cuentas de personas tuteladas, con una completa relación de sus ingresos y gastos durante años; fichas de procedimientos de incapacitación, con apuntes sobre el estado de la tramitación y las fechas de la vistas; relaciones de presos en prisión provisional, borradores de diligencias manuscritas y muchos otros documentos de carácter judicial. Papeles y papeles, todos ellos con nombres y apellidos. Y en muchos casos, con las direcciones postales de los propios interesados.





Los documentos fueron depositados en el contenedor azul de la derecha, ubicado a unos 20 metros del Tribunal Superior.. JOSÉ MIGUEL MARCO
M. A. Coloma/M. Garú . Zaragoza







Un vecino encontró este material hace un par de semanas junto a un contenedor de reciclaje ubicado en el Coso zaragozano, muy cerca del palacio de Los Luna, sede del Tribunal Superior de Justicia de Aragón (TSJA) y de la _Audiencia Provincial. Según manifestó este ciudadano, no era la primera vez que hallaba este tipo de documentación “sensible” junto a la sede judicial, por lo que decidió recoger algunos de los legajos y traerlos a este periódico.

Durante los días posteriores, los periodistas que firman esta información pudieron comprobar personalmente que el hecho denunciado por este vecino anónimo no había sido puntual. De hecho, volvieron a aparecer documentos judiciales junto a los contenedores antes mencionados. Los papeles estaban en el suelo, por lo que cualquier persona podía agacharse a recogerlos y llevárselos a casa.

El hallazgo de este material ha sorprendido sobremanera a los máximos responsables del TSJA, la Fiscalía y la Consejería de Justicia, ya que aseguran que hay establecidos una serie de protocolos “muy estrictos” para reciclar este tipo de documentación. Además, como profesionales del Derecho, saben que la Ley Orgánica de Protección de Datos de Carácter Personal garantiza y protege las libertades públicas y los derechos fundamentales de las personas físicas, y especialmente de su honor e intimidad personal y familiar.

Por la naturaleza de los documentos -al menos, de los recogidos por el vecino y este periódico- todo apuntaba a que procedían de la Fiscalía, y así lo ha confirmado el fiscal jefe de Zaragoza, Alejandro Fernández Furquet, tras analizar los escritos.

Circuito de Destrucción.

Fernández Furquet explicó que tienen un circuito de destrucción de documentos ya establecido y con las medidas de seguridad suficientes para que no ocurra algo así. No obstante, admitió que se ha podido producir un fallo humano, por parte de alguien que no ha seguido el protocolo previsto y se ha deshecho de los papeles de forma incorrecta. El fiscal detalló que tienen dos sistemas de recogida, uno con carácter periódico y otro diario. En ambos los papeles se depositan en contenedores que están situados en una zona de la Audiencia a la que no tiene acceso el público.

En el primer caso, cuando se acumulan kilos de documentos confidenciales, se avisa a la empresa contratada, que en este caso es Saica, que los recoge y los traslada a su planta. Allí los destruye, compacta y destina a su fábrica papelera como materia prima “para un nuevo proceso productivo, garantizando de esta forma la confidencialidad en el proceso y la correcta gestión ambiental”. Así figura textualmente en el certificado de destrucción que se le exige en cada recogida, en la que se especifica la cantidad y la fecha. La última fue el 1 de abril de 2008 y se llevaron 1.070 kilos.

Cuando se trata de material diario, el fiscal jefe explicó que se tritura en las destructoras que existen en las diferentes dependencias o bien se arroja a las papeleras de cada mesa, las cuales deben ser vaciadas por el servicio de limpieza en bolsas y depositadas después en los contenedores propios de la Audiencia. Estos son recogidos después por otra empresa -Garcés Recuperación-, la cual también emite un certificado de que han destruido ese material en sus instalaciones. En el último trimestre del año recogieron 1.810 kilos, y el 3 de marzo se llevaron 3.340.

Documentos de Papeleras

Alejandro Fernández, que mostró su agradecimiento porque se pongan de manifiesto los errores del sistema, afirmó que ya ha abierto una investigación para averiguar lo ocurrido, aunque no puede asegurar si dará fruto por la dificultad que entraña probar estas cosas. Lo que ya adelantó es que los documentos procedían de las papeleras de la cuarta planta de la fiscalía, que deberían haber seguido la rutina habitual. Añadió que han hecho todo lo humanamente posible para que el circuito de destrucción funcione correctamente, y que esto ha sido una “disfunción”, de la que no puede hacerse responsable.

Por su parte, la Consejería de Justicia del Gobierno de Aragón no pudo ocultar su sorpresa y preocupación al ser informada por este periódico del hallazgo de este material “sensible” en plena calle. “Nos preocupa bastante, porque estamos hablando de datos personales que afectan a la intimidad y están protegidos por ley”, señalaban desde el Gobierno aragonés.

La administración autonómica se hizo cargo de la competencia de Justicia en enero de 2008, pero sus responsables recuerdan que la organización interna de las sedes judiciales no está entre sus funciones. “Nos corresponde proveer de material a los distintos órganos judiciales, y entre el que hemos entregado durante el primer año de competencias figuran 29 máquinas para destruir papel”, indican desde la DGA. “En cualquier caso -añaden- vamos a interesarnos por lo ocurrido, y si hacen falta más destructoras de documentos, se comprarán”.

El presidente del Tribunal Superior cree que es un hecho “grave” y lo investigará

M. A._C./M. G. C. Zaragoza

El presidente del Tribunal Superior de Justicia de Aragón (TSJA), Fernando Zubiri, ha calificado como un hecho “grave” la aparición de sentencias, legajos e informes de expedientes judiciales en plena calle. Al tener información de lo ocurrido a través de este periódico y tras examinar los documentos hallados junto al contenedor de reciclaje del Coso zaragozano, el responsable del máximo órgano judicial de la comunidad adelantó su intención de abrir una investigación para determinar el origen de los papeles.

Aunque comparten sede, en el conocido como Palacio de los Luna, el Tribunal Superior y la Fiscalía (tanto la de Zaragoza como la de Aragón) son órganos independientes. Por ello, compete a los responsables de cada una de las instituciones determinar las normas de funcionamiento interno. Y ese es el motivo por el que se van a llevar a cabo dos investigaciones paralelas.
Un año después de asumir la presidencia del TSJA, Zubiri dictó una instrucción en la que se fijaban las normas de destrucción y reciclado de documentos en estas dependencias judiciales.

Uno de los motivos que le llevaron a adoptar esta medida fue la sugerencia del sindicato Comisiones Obreras, que consideraba necesario reciclar de forma adecuada la gran cantidad de papel que se producía en las distintas secciones del Tribunal Superior. Hasta entonces, el papel inservible solía terminar en la basura, junto al resto de desechos.

El 18 de mayo de 2005, Fernando Zubiri autorizó a la empresa “Recogida de Papel Garcés” a colocar dos contenedores en la planta calle del edificio para el depósito del papel de desecho y su posterior traslado a una planta de reciclaje de Zaragoza. Sin embargo, como estos contenedores afeaban el patio principal, se decidió reubicarlos posteriormente en la parte trasera del palacio de los Luna.

El presidente del TSJA hizo llegar a las distintas oficinas y servicios un protocolo con una finalidad expresa._“En primer lugar -se indicaba-, proteger debidamente los derechos a la intimidad de quienes puedan verse afectados por el contenido de los documentos objeto de desecho; y respecto del resto, racionalizar el servicio de recogida para su reciclado”.

A partir de entonces, la secretaría de cada sección tiene obligación de destruir todas aquellas copias de documentos judiciales que sean inservibles y que por su contenido puedan afectar a los derechos de las personas. “Los restantes documentos, textos y sobres, tanto en soporte papel como en cartón, serán depositados diariamente en los contenedores que al efecto estarán ubicados en el palacio”, decía el punto segundo del protolo.

La empresa que gestiona el papel está obligada además a facilitar periodicamente un certificado de destrucción, “a efectos de la confidencialidad de la documentación”. Y desde que se puso en marcha este sistema de reciclaje, se han expedido los citados informes cada vez que los camiones han retirado los contenedores ubicados en el TSJA.

Máquinas para destruir papel

Según explicaron fuentes del Gobierno aragonés y confirmó el presidente del Tribunal Superior, a lo largo de 2008 llegaron a las oficinas del Coso nuevos equipos de destrucción de documentos. “La Consejería de Justicia nos ha enviado una veintena de diferentes modelos”, indicaba esta semana Fernando Zubiri. Sin embargo, según aseguraban algunos funcionarios, parece que las máquinas no han llegado a todas las secciones de la Audiencia de Zaragoza, y algunos trabajadores tienen que utilizar las de otros compañeros.

Tras lo sucedido, tanto el TSJA como la Fiscalía han insistido a sus respectivas plantillas en la necesidad de ser respetuosos con el procedimiento. De cualquier modo, el caso de Zaragoza no es el primero al que se enfrenta un Tribunal Superior de Justicia. En el año 2003, ya fue objeto de una denuncia el del País Vasco, tras constatar que cientos de documentos judiciales se sacaban a los contenedores de basura sin destruir y sin ningún tipo de cautela.

La Agencia Española de Protección de Datos también ha abierto expedientes a varios juzgados españoles por deshacerse de este tipo de material sin respetar la ley. Uno de los últimos ha sido el Penal número 3 de Algeciras.

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